Lo que veo y callo
Dicen que la madurez no depende de la edad, si no de cómo actúas, piensas y en este caso, escribes. El virus jodió nuestras vidas, a todos en diferentes aspectos, y es aquí, sentados o hallados donde sea, que pudimos conocer y comprobar quiénes son de nuestro equipo y quienes no. A quiénes podemos recurrir, con quienes podemos ser y con el tiempo, con quienes no. También es cierto que el virus nos volvió a todos, en cierto sentido bastante paranoicos y egoístas. Algunas personas dejaron de ser empáticas, dejaron de pensar con claridad y empezaron a actuar por supervivencia, miedo. Me sorprende y asusta lo que he llegado a conocer de las personas en tiempos de Covid. Siento coraje pero sobre todo pena por haber creído y visto a gente muy ajena a lo que imaginaba. Me da algo de risa por la ironía al comprobar que las anécdotas de mi mamá, me están pasando y a la vez me da escalofrío saberlo así. Pero el tiempo da la razón y logra abrir hasta los ojos más perezosos. ...