Dejando atrás
Decidí decirle NO a lo que no me hacía feliz aunque eventualmente me estaba aliviando de una carga y responsabilidad que sabía tenía que asumir. Sin embargo, caídos en cuenta mi gente y yo, supimos que nunca fui buena para lidiar con gente que quiere hacer crecer sus sueños y sus bolsillos a costa de dejar los míos. Siempre fue fácil darme cuenta que ahí, donde las ideas fluyen y la creación no esconde un mismo destino, yo tenía que estar. Evidentemente al todo cambiar pensé ingenuamente tal vez que también debía cambiar con él y hacer hasta lo que no me gustara para demostrar lo comprometida que estaba con la idea. Claramente muchas lecciones aprendí y mucho me seguí demostrando, pero también entendí que lo que está hecho de una manera no puede cambiar ahora y no es atribuirle al miedo o incomodidad a lo desconocido, más bien es entender que persistir en la búsqueda es olvidar que la respuesta ya habita en uno. En ese camino de poca fe y costumbre a lo que ya está hecho y desarro...