La última respuesta
“No os acordéis de las cosas pasadas… he aquí que yo hago cosa nueva” Isaías 43:18-19 El tiempo, en su justicia y sabiduría, demora sin extraviarse. Todo lo dispone y restituye a su lugar y es mediante el dolor y decepción, que disciplina nuestro corazón, conduciéndolo con precisión hacia aquello para lo cual siempre fue destinado. Y veo través de el, la tormenta, las heridas y lecciones que dejó tu paso y la disolución de quien alguna vez fui. Dios a través del tiempo, le da coraje a nuestros corazones, les permite perdonar y sanar. Así lo reconduce a la dignidad extraviada, aquella que fue eclipsada por las ilusiones y los extravíos sembrados por el engaño. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es..” Corintios 5:17 La vida la vivo sin rencor, pues mi corazón no concede ni tiempo ni espacio para ello. Me he perdonado y he perdonado. No fui ni víctima soy: me sustraigo, por conciencia, el devenir de una segunda sujeción al destino que me ag...