También extraño


Quisiera una copa de vino al lado mío acompañándome en esta nostálgica noche. Un cigarro que podamos compartir y solo el sonido de los latidos oír. 
Pero no sabrías que me fui ni así pase al costado tuyo. 
Estás tan en tu mundo que solo vienes al mío cuando te ves sin salida u opción. Te equivocaste, no se deja de ser leal por exceso de trabajo, es por falta de interés. 
Cómo quisiera ser yo quien ocupe tus más grandes momentos de ilusión, de querer llegar a casa y sea lo que más quieres tener después de todo. 

Y ahí llegas tú, en medio de esa neblina una canción me lleva a ti, me hace extrañar esa ráfaga de tiempo en la que viviendo en ignorancia era un poquito más feliz. Que 
ironía pronto estar en el lugar que jugando dijimos haríamos una aventura. 

Ahora me toca abrir una botella de vino sola, y no necesito de nadie más. Fumo y no escucho nada más que el sonido del leve crepitar del cigarro. Por mucho tiempo de bulla tengo el silencio que necesito. Más extraño tu voz, tu risa, lo que me hacía sentir. 

Hay noches más nostálgicas que otras, canciones como ésta que acompañan y recuerdos que poco a poco vienen y van. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sin raíz

La última respuesta