Si hubo fin

Escalofríos, mirada estática y algo que recorre mis mejillas. Tengo un dejavu de la historia de mi vida que transcurre en mis narices y no la puedo detener. No se decir esas palabras que determinarían algo para siempre y me dejarían desnuda pero libre. Es una lucha constante entre el quiero y no puedo, entre el amor, el cariño y el odio, la decepción, el enojo, la tristeza. Veo pasar todo delante de mi y soy incapaz de tocar algo, es como si me quedara congelada y dentro de esa enorme capa de hielo gritara desesperadamente esas palabras, "NOOOOOOO", "YA NOOOO".

Volviendo a tropezar, vuelvo a ignorar lo que pasa delante de mi, y sigo tapándome los ojos y los oidos, no quiero pensar que fue todo pero pensarlo tanto es una señal, claramente, una señal que es inevitable no tomar en cuenta. Es como si hubiera besado a mi sapo pensando que puedo convertirme en una princesa pero no, soy yo el triste y verde sapo esperando que el beso funcione.  

Mi castillo de naipes cae y no tengo fuerzas de armarlo una vez más. Me siento tan impotente y agotada de lo mismo, de armar lo mismo y con que fin, si ya no un fin, ni solución. Esta vez, lo he visto, y me saqué la venda.

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