La vida en cuarentena
LUNES. Cinco letras y muchas emociones encontradas con este día. Mis Lunes antes de cuarentena eran los peores, sentía una presión el pecho por levantarme más temprano que otros días y no pensar en otra cosa más que en trabajar, trabajar y trabajar. Los lunes nunca eran poco, siempre había o tenía que haber mucho de todo. No recuerdo cuándo este día me haya causado felicidad, solo recuerdo las reuniones de inicio de semana en el trabajo en el que nuestro jefe nos metía un miedo escalofriante al hablarnos de ventas forzadas y posible quiebra. Los lunes me recuerdan las formaciones, las lentejas, lo aplicado y aburrido. Ahora.. qué irónica es mi vida, siento que todos los días son lunes, pero más relajados, menos perfectos, aburridos pero que inspiran a hacer algo nuevo. Me puedo levantar un poco más tarde y rindo bien, tengo energía, no estoy pensando como un robot y solo fluyo y sigo mi propio ritmo para hacer mis cosas. Como mis menestras con amor en una cocina de gente amistosa y no escucho problemas ajenos. No salgo, no me choco con la gente y no viajo en carros públicos aplastada. Trabajo de vez en cuando en casa, hago lo mío, busco generar dinero de otras maneras creativas. Le dedico más tiempo a mi pequeño emprendimiento, veo mis series, comparto con mis mascotas, con mi familia y duermo mejor, sin pensar tanto, sin ansiedad como era antes de cuarentena.
Pero si.. no todo es bueno. Extraño gente, lugares y quiero aun vivir experiencias, pero no cuestiono la decisión de Dios. Mis Lunes son como él quiere que sean.
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