Chimichurri

Mi gato tiene una almohada para él, un espacio en mi cama y en mi corazón. Dormimos abrazados y en las madrugadas me levanta con sus baños de lengüita. Luego se vuelve a acurrucar y se hecha conmigo suavemente. Más temprano come, es feliz y duerme. Tomamos siestas por la tarde y jugamos un poco. Me acompaña en los desayunos, en los almuerzos y cenas en cama. Olfatea todo y respeta mi espacio. Siempre atento, mi gato tiene orejas de perro porque siempre me espera en la puerta cuando llego. Sensibilidad que solo yo comprendo e independencia que lo caracteriza. Carácter y sentido del humor. Él es el paquete completo. Él soy yo. Somos afortunados de tenernos el uno al otro. 


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