Modo automático

Quién creería la voluntad de Dios a través de lo simple e inesperado, de las personas a la que nos manda y los canales por el cual nos habla. A través de él entendí en un minuto lo que me tomó años aceptar y soltar lejos de su presencia. Cuando te alejas del control y sólo te sientas a observar, inicia una lucha interna entre lo que aun permanece y lo que se quiere dejar atrás.
Genuinamente lo auténtico y real aunque desalentador es lo que al fin y cabo importa y aunque dañe y el tiempo solo pase, quedarse es aceptar lo que creemos merecer. 

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