Beéle

No culpo a los sueños, a mis oídos por ceder a canciones que no pedí ni a mi ojos por mirar y buscar por las calles. No reprocho los pensamientos que inclinan la balanza hacia los instantes en que la ternura disfrazaba las grietas. Aun no lo entiendo pero odio que todavía me importe una mínima fibra de lo que ese "corazón" pueda estar viviendo o sintiendo cuando a nadie le importó el mío y toda la humillación que sintió. Si todo fuera tan fácil como bloquear o dejar de seguir. Y como si eso no bastara, saber que aun estás aquí, como un eco que no sabe apagarse, recordándome una trampa tejida con manos cobardes y palabras que me gustarían olvidar. Podría dejar que lo sucio sepulte lo vivido, que la traición decida la memoria, pero no, no soy ellos, yo podré tomarme un tiempo, pero al final lograré salir. 

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