Jeanette
“No se abandona a la persona del proceso”. Constantemente pienso mucho en esa idea que hoy en día parece tiene una respuesta tajante y es NO, no se DEBE dejar a la persona que estuvo contigo cuando no tenías nada. Hay algo cierto y es real, no se muerde la mano que te da de comer, no se es indiferente y cruel con quien estuvo y vivió contigo el proceso de alcanzar tu éxito. Pero el ser agradecido no debería estar sujeto al contrato que exige quedarte con la persona que ya no amas si es que así sucede. Las relaciones pasan por muchas etapas y es innegable que a veces el amor y el acompañamiento de tantos años solo se deja de sentir como lo que ahora quieres. La culpa que uno siente y eso ocasiona es evidente, la simple idea de notar y saber que algo cambió, que estás rompiendo un corazón, destruyendo un hogar, es un sentimiento que te carcome por dentro y te hace cuestionar todo. Pienso que esto es más complicado cuando hay familia de por medio pero aún así creo que ser valiente y sincero con uno mismo es más importante que el “deber” estar porque si y ya. El “que dirán” forma parte del miedo de no saber cómo afrontar una situación como esa y es ahi donde los secretos logran ocupar el lugar que nunca debieron tomar. La forma más fácil de no perder a la “persona del proceso” y hacer lo que realmente el corazón dicta es ocultando y mintiendo, creyendo que nadie nunca sabrá, creando una bomba de tiempo que ignorando parecerá que nunca estallará. Si, no se abandona a la persona del proceso, pero algunas veces se deja de amar a la mujer del proceso. Algunas veces se tiene que uno que armar de valor para saber reconocer que jamás se dejará de amar a la persona de proceso pero ya no como compañera, si no como madre y buen amor que fue y siempre será. El querer es auténtico, dicta y se pone en balanza con el corazón y mente, el deber es cumplir y mantenerte al margen de lo correcto y estipulado.. Recuerda, no es lo mismo hacer por deber que hacer por querer.
Comentarios
Publicar un comentario