Ame

"Tal vez hoy sea pronto, pero mañana seguramente será tarde"... Fue en un momento sola en el auto que leí esto, de un recordatorio que justamente hace un año yo misma publiqué. Lo volví a compartir y dije en voz alta mientras lo miraba alejarse, "por qué no quieres lo mismo que yo?, por qué no puedes ser tú?.. seríamos un gran equipo, yo sería la mejor..." mientras sentía mis ojos suplicantes de la pena que me daba mirarlo y sentir el desamor y la nostalgia que me invadía en ese momento querer tanto algo y no poder verlo posible con la única persona que siempre fue, que siempre estuvo para mi, con la que crecí y con quien quería todo. 

Sin embargo, para no tratar de pensar en mi poca correspondida voluntad de vida, viajar se me hizo un medio de escape ideal, vertiginoso, excitante. En el que podía ser quien quiera, donde quiera y como sea, olvidando por un momento que no era elegida por la persona que decía amarme. Alto, chico, de otro lugar, así eran mis viajes, se sentían como todo lo que necesitaba y no podía encontrar en casa. Me llamaban para más y no importaba en ese momento las consecuencias, solo quería estar y distraer mi mente programando un viaje, viendo itinerarios, comiendo en restaurantes y caminando por calles donde nadie me conocía. No quería regresar porque ahí era un poco feliz viviendo en la fantasía que me había creado y que me evitaba regresar a la realidad que sabía que tenía que afrontar. 

Yo era otra persona hasta el punto de no saber quien era ella. A veces la miraba y no la reconocía, me intimidaba su dedicación para fingir, para convencer, para no importarle nada. La decisión que veía en ella me limitaba a cuestionarla porque la veía feliz, era una mujer más independiente, experta, convencida de lo que hacía. Ella había ocupado muy bien su lugar en mi y había trabajado por hacernos sentir MUY BIEN elegidas. 

En momentos en el que la tristeza se hacía más presente, era cuando más la admiraba, porque ella había encontrado una forma de evadir la pena y hacer de ello un refugio secreto que nos llevaba a ser menos nosotras en una realidad fracturada y creada a la medida justamente para nosotras, en el que las oportunidades iban más allá de lo que me había convencido que necesitaba y merecía. 
No es mentira, a veces pesaba, porque él estaba en mi corazón, yo aun era mucho de él y justamente en momentos de apoyo, de decisiones importantes, era aun más cuando se afianzaban los lazos y la única idea correspondida de que nadie me conocía más que él. 

Había tenido una última conversación al regresar de mi viaje en el que fui honesta con lo que quería y pedí de igual manera sinceridad para no seguir envueltos en un .. ciclo sin fin, pero sigo aquí, a pesar de no haber escuchado lo que me hubiera hecho dejar todo viaje habido y por haber, igual sigo aquí, a un costado, cuidándolo, queriéndolo, creyendo menos pero sigo aquí, seguimos aquí, el uno para el otro. 
Tengo la esperanza que algo cambie para nuestro bien y podamos encontrar(nos) en medio de toda esta travesía la llave de lo que verdaderamente nos puede hacer sinceros y felices porque.. Tal vez hoy sea pronto, pero mañana seguramente será tarde. 

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